verificado.do establece la identidad de un ciudadano leyendo el chip de su cédula y verificándolo con el mismo procedimiento que emplea una puerta automática de frontera con un pasaporte. Esa identidad queda reutilizable: su institución puede aceptarla —y, cuando la firma esté disponible, aceptar también una firma electrónica del ciudadano— sin fotocopiar cédulas ni construir su propio sistema de verificación.
El Estado dominicano ya cuenta con Soy Yo RD, de la OGTIC, que permite al ciudadano consultar sus propios registros —JCE, INTRANT, EDES, académicos— desde un solo lugar. Es un servicio valioso y verificado.do no pretende sustituirlo, competir con él ni duplicarlo. Resuelven problemas diferentes, y conviene decirlo con precisión.
Un ciudadano se autentica y consulta la información que el Estado tiene sobre él. La relación es entre el ciudadano y sus propios datos: consulta, transparencia, acceso.
Una identidad verificada y reutilizable que una institución distinta al emisor puede aceptar como prueba de quién es la persona. La relación es entre el ciudadano y quien necesita confiar en él.
Dicho de la forma más corta posible: Soy Yo RD permite al ciudadano mirar sus datos; verificado.do permite que otra institución acepte su identidad. Una institución que hoy pide una fotocopia de cédula no necesita un portal de consulta: necesita poder confiar en una identidad que alguien más ya verificó correctamente. Ese es el hueco que verificado.do cubre, y puede convivir con los servicios existentes del Estado en lugar de reemplazarlos.
La identidad del ciudadano no se declara: se lee del chip de su cédula por NFC y se verifica criptográficamente. Es el mismo procedimiento que ejecuta una puerta automática de frontera con un pasaporte electrónico, sobre la misma familia de estándares (ICAO 9303).
No es un portal más. Es una forma distinta de recibir la identidad de una persona en cualquier trámite en el que hoy se pide una cédula sobre el mostrador.
En lugar de una fotocopia que nadie puede validar y que hay que archivar y custodiar, la institución recibe una identidad ya verificada, con constancia de cómo se verificó. Menos papel, menos custodia de copias, menos criterio del empleado en el mostrador.
Un trámite que hoy exige presencia física solo para comprobar quién es la persona puede completarse en línea, porque la comprobación de identidad ya está resuelta con garantías. Menos filas, menos desplazamientos, menos ventanillas dedicadas a verificar.
El diseño contempla que formularios, declaraciones y autorizaciones se firmen desde el teléfono con la clave ligada al dispositivo, más PIN o biometría, de modo que el expediente quede con una firma vinculada a una identidad verificada en el enrolamiento. Todavía no está disponible: hoy el servicio identifica y autentica; la firma de documentos es trabajo en curso.
Cada institución recibe un identificador opaco distinto para la misma persona —identificadores pairwise— y no recibe el número de cédula. Se comparten únicamente los atributos que ese trámite necesita.
El emisor y el verificador se operan en servidores propios de la empresa, sin dependencia de proveedores extranjeros para la verificación de la identidad de ciudadanos dominicanos. La operación puede quedar en el país.
El chip se lee una sola vez, en el enrolamiento. El teléfono con NFC hace falta del lado de quien lee, no necesariamente del ciudadano: una institución o un agente puede enrolar a una persona cuyo propio teléfono no tenga NFC.
Si todas las instituciones usan el número de cédula como llave, cualquiera puede cruzar expedientes entre ellas. Con identificadores pairwise eso no es posible por construcción: nadie recibe el número nacional y ninguna institución puede reconocer al ciudadano en la base de otra.
No todo dominicano tiene un teléfono con NFC, y algunos no tienen teléfono inteligente. Por eso el chip se lee una única vez y el requisito de NFC recae en el dispositivo que lee, no en el ciudadano. Estas tres modalidades cubren los tres casos reales.
El ciudadano con un teléfono compatible con NFC lee el chip de su propia cédula desde la app, crea su PIN y queda enrolado sin acudir a ninguna oficina.
Un funcionario o agente autorizado lee el chip con el dispositivo de la institución y se realiza una comparación facial contra la fotografía contenida en el chip, para confirmar que quien está presente es el titular. La identidad resultante queda en el teléfono del ciudadano, aunque este no tenga NFC.
Para el ciudadano sin teléfono inteligente, el agente verifica el chip y la coincidencia facial en el momento, y la institución atiende el trámite sobre esa verificación presencial en lugar de sobre una fotocopia. La verificación se hace igual; lo que cambia es dónde reside la credencial.
El producto está en pruebas privadas. Preferimos que una institución evalúe esta página sabiendo exactamente dónde estamos, en lugar de descubrirlo en la primera reunión. Lo siguiente es el estado real, sin redondear.
Esta lista es también una invitación. La pieza que falta —el certificado raíz nacional— no es un problema de ingeniería: es una decisión institucional. Estamos disponibles para colaborar con las entidades competentes en las condiciones, controles y auditoría que consideren necesarios antes de que una verificación completa de la cédula dominicana pueda ofrecerse a terceros.
Alcance de esta información. El registro en el Registro de Proveedores del Estado acredita únicamente la inscripción de la empresa como proveedor. No constituye adjudicación, contrato, homologación de producto ni habilitación específica para verificado.do, y no lo presentamos como tal.
Marco normativo aplicable. En la República Dominicana, la Ley No. 126-02 sobre Comercio Electrónico, Documentos y Firmas Digitales es el marco de referencia para documentos y firmas electrónicas. Lo mencionamos de forma neutral, como marco aplicable, y no emitimos conclusión alguna sobre el valor jurídico de la firma que produce verificado.do: esa cuestión está pendiente de opinión legal y, según corresponda, de la acreditación pertinente ante la autoridad competente.
Si su institución hoy resuelve la identidad de un ciudadano con una fotocopia de cédula o con una fila presencial, hay una conversación técnica que vale la pena tener. Podemos mostrar la lectura y verificación del chip en vivo, explicar el modelo de identificadores pairwise y responder por escrito qué está probado y qué no.